Algunas cosas que debe saber sobre los humectantes

Las rutinas de piel pueden variar mucho, porque cada quien tiene sus productos cosméticos favoritos. De vez en cuando surge la pregunta de qué productos vale la pena añadir a nuestra rutina de belleza. Tal vez te sorprenda saber que la mayoría de los especialistas aseguran que los humectantes son los productos más indispensables.

El humectante: un producto esencial

La industria de la belleza está repleta de productos que promocionan sus beneficios por todas partes. Lo único que tienen en común es que contienen ingredientes saludables para la piel.

Es importante que tomes en cuenta la composición de todos los productos que pienses usar, y hay varios ingredientes que son muy recomendados por los expertos en estética. Entre ellos están las vitaminas y los alfahidroxiácidos (AHA).

Los humectantes son un elemento básico en cualquier botiquín de belleza. Si no estás familiarizado con ellos, basta con resaltar que atraen las moléculas de agua a las células de la piel seca, para poder mantener su hidratación en niveles óptimos.

Los beneficios de los humectantes

Entonces, ¿qué es lo que hace que los humectantes sean una parte tan esencial de las rutinas de belleza? Sencillamente absorben el agua, permitiendo que se adhiera a la capa exterior de la dermis. Eso ayuda a mantener el aspecto saludable de la piel, pero ahí no termina la cosa.

Hay humectantes naturales que son multifuncionales, y que tienen otras propiedades muy valiosas. Los humectantes hidratantes y antimicrobianos mejoran la textura de la piel, haciéndola menos vulnerable a las rozaduras y los agrietamientos. En concreto, eliminan el estrato córneo, que es la capa de células dañadas de la epidermis, dejando la piel más suave y menos escamosa.

Además, los humectantes también pueden servir como agentes exfoliantes. La exfoliación ayuda a desprender las células muertas de la piel, permitiendo que crezcan otras nuevas en su lugar. Como resultado, tendrás una piel menos irritada y con menos imperfecciones. Cuando vayas a aplicarte el humectante, asegúrate de que tu piel esté ligeramente húmeda, para que se absorba mejor. Para mayor comodidad, puedes utilizar productos a base de humectantes en cualquier momento del día.

En el caso de las personas que viven en zonas particularmente áridas, los expertos en belleza desaconsejan el uso de humectantes. Esto se debe a que el humectante es un agente hidrófilo, y por lo tanto absorberá la poca humedad que tengan las capas más internas de la dermis. Sin embargo, en términos generales, los humectantes son adecuados para casi cualquier tipo de piel.

Aprende a escoger tus humectantes

Cuando la piel tiene un problema persistente de falta de proteínas fijadoras de agua, se requiere una hidratación inmediata. Los humectantes casi siempre son la respuesta, gracias a la capacidad que tienen para extraer la humedad del aire. Estos ingredientes hidrófilos vienen en muchas formas, principalmente como productos hidratantes sin enjuague. Por eso el primer paso es seleccionar bien los productos que nos vamos a aplicar, para poder conseguir un cutis de aspecto saludable.

Si te gustan los ingredientes más orgánicos, puedes optar por productos que utilicen humectantes naturales, como el aloe vera, el ácido hialurónico y la glicerina. Estas sustancias preparan a la piel para recibir una mayor hidratación, y ayudan a eliminar la piel muerta, permitiendo la regeneración de las células cutáneas.

Combínalo con agentes hidratantes

Cada tipo de piel tiene sus necesidades propias, pero independientemente del tipo de piel que tengas, es fundamental que la mantengas bien hidratada. La resequedad es la causa número uno de los daños cutáneos: por eso los productos hidratantes son tan populares. Sin embargo, hay que tener en cuenta que una buena rutina de cuidado suele girar en torno a tres categorías de productos: los humectantes, los emolientes y los oclusivos.

La combinación de estos tres agentes hidratantes es muy beneficiosa para la piel. Es útil que sepas cómo actúan, para que puedas aplicarlos de forma correcta y alcances los mejores resultados.

Los humectantes son como imanes para el agua, y nos permiten retener la humedad de la piel. Sin embargo, debes tener cuidado si la humedad es especialmente baja en el sitio donde vives. Como estos productos extraen el agua de las capas más internas de la piel, su uso en entornos muy secos puede ser contraproducente. Los emolientes suavizan la piel seca y sensible, manteniéndola flexible. Los oclusivos, por su parte, refuerzan la barrera cutánea y evitan la sequedad y la pérdida de agua.

Conclusión

No es de extrañar que los expertos en el cuidado de la piel prefieran los humectantes. Si quieres evitar la sequedad de la piel y mantener un aspecto juvenil, es mejor que incluyas los humectantes en tu rutina diaria.

Cuando el cuidado diario de la piel no es suficiente para restaurarla, es el momento de acudir a los profesionales de Vinci Aesthetics. Nuestros especialistas te ayudarán a identificar el mejor tratamiento a seguir, para que puedas lograr tus objetivos sin inconvenientes. Ofrecemos una consulta gratuita y sin compromisos, para todos nuestros clientes nuevos. ¡Ponte en contacto y reserva tu cita hoy mismo!

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