Cremas antienvejecimiento: ¿De verdad valen la pena?

En la industria de la belleza no faltan productos antienvejecimiento. Hay lociones, sérums, mascarillas y cremas. Las estanterías están repletas de productos que prometen reducir las arrugas, mejorar la firmeza o eliminar el tono desigual de la piel. No hay duda de que es fácil caer en esas seductoras promesas. Todos queremos vernos y sentirnos bien, así que no es de extrañar que esos productos tópicos nos resulten tan tentadores. A decir verdad, ¿quién no quiere prevenir o retrasar la aparición de esos indeseables signos del envejecimiento?

Los productos antienvejecimiento se promocionan con bombos y platillos, pero debemos preguntarnos si de verdad funcionan. Así evitarás comprar productos que no ofrecen los resultados esperados.

Componentes clave que hacen que las cremas antienvejecimiento sean eficaces

Antes de comprar cualquier crema antienvejecimiento, lo más prudente es que averigües cuál es su verdadera eficacia. Y para que puedas tomar una decisión informada, es fundamental que conozcas un poco sobre el funcionamiento de los ingredientes más comunes.

Hidratación y humectación

Algunas personas confunden estos términos, pero lo cierto es que la hidratación y la humectación desempeñan roles diferentes. El objetivo de ambas, sin embargo, es que la piel tenga un aspecto más terso, suave y saludable.

En esencia, la humectación equivale al aceite, y la hidratación al agua. Los humectantes son ingredientes a base de aceite, que de cierta forma “sellan” la superficie de la piel para evitar que el agua se escape. En cambio, los ingredientes hidratantes (como el ácido hialurónico) le aportan agua a la piel. Así, mientras los productos hidratantes evitan que la piel se deshidrate, los humectantes impiden la pérdida de agua.

La combinación de estos dos ingredientes crea una poderosa fórmula que puede hacer que la piel se vea más firme y rozagante. Además, cuando la piel está bien hidratada, es más resistente y saludable.

Exfoliación

Cuando nos masajeamos suavemente con un exfoliante físico, ayudamos a eliminar la suciedad y los residuos de la superficie de la piel. Los exfoliantes químicos son ingredientes habituales de las cremas antiedad, y cada vez se vuelven más populares.

La exfoliación retira eficazmente las células muertas, dejando el cutis más suave y liso. Si se realiza con regularidad, puede mejorar el tono de la piel y hacer que tenga un aspecto más luminoso.

Protección solar

Ninguna rutina de piel estará completa sin una protección solar adecuada, y lo mismo ocurre con las cremas antiedad. Si usas a diario una fórmula con factor de protección solar (FPS) de amplio espectro, podrás protegerte la piel de los dañinos rayos UVA y UVB. Así también podrás prevenir el envejecimiento prematuro, y reducirás el riesgo de desarrollar sensibilidad al sol y cáncer de piel.

La exposición al sol sin protección puede aumentar la aparición de manchas oscuras, arrugas y líneas de expresión. Los daños causados por los rayos UV también provocan la descomposición del colágeno, lo que contribuye a la decoloración, la flacidez y la pérdida de volumen de la piel. Por lo tanto, debes escoger una crema con filtros UV que tenga un FPS de al menos 15, para reducir los signos del envejecimiento. Además, es conveniente que uses ropa protectora cuando estés al aire libre, y que evites el sol durante las horas más calurosas del día.

Antioxidantes

Las toxinas ambientales, como la contaminación y los rayos ultravioleta, pueden hacer que se liberen los radicales libres que dañan el ADN, las células y las proteínas de la piel, incluyendo la elastina y el colágeno. Esto puede acelerar el envejecimiento cutáneo, haciendo que aparezcan arrugas, poros abiertos, manchas y líneas de expresión.

Los antioxidantes son fundamentales para promover la cicatrización y la reparación. Nos protegen del estrés oxidativo y de los daños causados por los radicales libres. Por eso son un componente importante de muchas cremas antiedad, ya que pueden ayudarnos a prevenir la formación de arrugas. Debes buscar una fórmula que contenga vitaminas E y C, niacinamida y extracto de té verde, que son los antioxidantes más populares del mercado.

Retinol

El retinol es otro ingrediente vital de muchas cremas antiedad confiables. Se trata de una forma activa de la vitamina A que estimula la renovación celular, combate las arrugas, mejora la decoloración y estimula la producción de colágeno. Al aumentar la renovación de las células, el retinol deja espacio para las células más sanas y mejora la luminosidad de la piel. La vitamina A es un elemento esencial que vamos perdiendo de forma natural a medida que envejecemos, y el retinol es una importante fuente de reposición. Si usas una crema antiedad con retinol, podrás lucir una piel más firme, suave y radiante.

Conclusión

Para que una crema antiedad funcione de verdad, debe tener buenos ingredientes. Sin los componentes adecuados, la fórmula no podrá ofrecerte los resultados que esperas. Antes de adquirir un producto para el cuidado de la piel, siempre debes revisar la etiqueta y asegurarte de que contenga los componentes clave que hemos mencionado en este artículo. Una buena crema antiedad es una excelente inversión, porque nos permite tener un cutis más joven y sano. ¡Pero debe ser de calidad!

Vinci Aesthetics cuenta con los mejores especialistas. Nuestros expertos están listos para ayudarte a mejorar tu imagen. ¡Un buen tratamiento regular puede hacer maravillas por tu piel! Reserva tu consulta gratuita hoy mismo, para que empieces a lucir un cutis más suave y brillante.

Share

Share on facebook
Share on whatsapp
Share on twitter