¿La vida en la ciudad te está dañando la piel? Te explicamos todo sobre los contaminantes

La piel no solo se ve afectada por el estilo de vida, la dieta o las malas rutinas de cuidado diario. El entorno en el que vivimos también puede suponer una amenaza para el órgano más grande del cuerpo. Las cambiantes condiciones meteorológicas, los rayos ultravioleta (UV), los alérgenos y los contaminantes presentes en el aire pueden comprometer seriamente el aspecto y la salud de nuestra piel.

Por eso, una buena rutina de cuidado debería enfocarse en protegernos de los agentes dañinos a los que la piel se enfrenta diariamente, sobre todo si vivimos en una ciudad ajetreada. La piel es la principal barrera de nuestro cuerpo, y recibe todos los impactos del medio ambiente. Tal vez las impurezas ambientales no sean perceptibles a simple vista, pero eso no significa que no existan.

Cómo afecta la contaminación a tu piel

Algunas investigaciones sugieren que la contaminación es tan dañina para la piel como la exposición al sol sin protección. Por lo tanto, no solo debes protegerte de los rayos UV, sino también de la contaminación. Para comprender las influencias negativas de este factor ambiental, vamos a ver más de cerca cómo puede afectar a nuestra piel.

Acné y poros obstruidos

Los contaminantes están en todas partes, pero es de suponer que los niveles de contaminación son más altos en las ciudades más grandes y pobladas. Por lo tanto, las personas que viven en lugares concurridos corren un mayor riesgo de tener bacterias en la piel, poros obstruidos y otros problemas cutáneos.

La suciedad, el polvo y el smog pueden obstruir los poros, sobre todo cuando se mezclan con el exceso de grasa. Los poros obstruidos son visibles, porque son más oscuros y prominentes, y a menudo provocan brotes de acné.

Se compromete la función de barrera cutánea

Una barrera cutánea sana tiene dos funciones: mantener alejados los irritantes y retener la humedad y los aceites naturales. Sin embargo, la contaminación puede penetrar las capas de la piel y causar estrés oxidativo, debilitando la barrera cutánea. En general, las partículas de smog son demasiado grandes para entrar en la piel, pero de todas formas pueden alterar la función de la barrera cutánea.

Cuando la barrera cutánea está comprometida, no funciona correctamente y no puede mantener la salud de la piel como es debido. No podrá evitar que los irritantes entren en la piel, lo que terminará provocando opacidad, acné, envejecimiento prematuro, deshidratación y sensibilidad.

Daños por radicales libres

La contaminación explica por qué hay más prevalencia de los radicales libres en la actualidad. El lugar en el que vivimos desempeña un papel importante en ese sentido. La vida urbana nos expone a la contaminación del aire, la cual puede desencadenar los radicales libres.

Diversos contaminantes, como la niebla tóxica, el polvo, el humo de cigarrillos o incluso los productos de limpieza del hogar, pueden causar daños por oxidación de los radicales libres. Este daño provoca el deterioro y la descomposición de todo lo que la piel necesita para mantenerse sana y joven. Los daños pueden dar lugar a pigmentaciones no deseadas, resequedad, flacidez o arrugas.

Cómo proteger la piel de los contaminantes

Nuestra piel es sometida al ataque constante de diversos elementos tóxicos, y las consecuencias son el envejecimiento prematuro, la aspereza, la resequedad, la irritación e incluso el cáncer. Por fortuna, hay formas muy sencillas de combatir estos problemas y de mantener la piel en buen estado.

Ten en cuenta tu dieta

La piel siempre está preparada para luchar contra la contaminación, gracias a los antioxidantes que obtenemos de nuestra dieta, y a los ingredientes esenciales de los productos que usamos. Los antioxidantes nos ayudan a proteger a las células de los efectos nocivos de los radicales libres. Las vitaminas A, C y E están entre los antioxidantes más beneficiosos.

Hay que trabajar desde adentro hacia afuera, consumiendo mucha agua y alimentos ricos en nutrientes. Así podremos mantener nuestra piel hidratada, saludable y rozagante. Por fortuna, muchos de los alimentos que consumimos a diario contienen minerales y vitaminas que favorecen el buen estado de la piel. En este sentido, entre los alimentos más beneficiosos están las frambuesas, la col rizada, los arándanos y la espinaca.

Considera la limpieza en dos pasos

Para proteger a tu piel de los contaminantes, no basta con que mejores tu dieta. La limpieza regular del rostro te permitirá afrontar los daños causados por los radicales libres. Lo mejor es que sigas un proceso de limpieza en dos pasos. Esto implica utilizar una almohadilla desmaquillante o una toallita limpiadora para el rostro, antes de lavarte con tu limpiador habitual. Este proceso te garantizará que no queden restos de maquillaje, suciedad o mugre en tu piel.

Elige ingredientes anticontaminantes

Es recomendable que uses productos para el cuidado de la piel que tengan propiedades anticontaminantes. No importa si es un limpiador, una crema hidratante, un sérum o un tónico. Los productos anticontaminantes te pueden ayudar a ralentizar el daño o a interrumpir los efectos visibles que tiene la contaminación en tu piel. Además de los antioxidantes, otros elementos que combaten la contaminación son la niacinamida, los ácidos grasos y los bloqueadores de minerales, que pueden formar una barrera para evitar que las toxinas del ambiente lleguen a tu cutis.

Conclusión

Si vives en la ciudad, seguro tienes que lidiar con la contaminación todos los días. Sin embargo, hay varias maneras de proteger a tu piel de esas partículas de tamaño nanométrico. Para tener un cutis más sano y libre de imperfecciones, debes adoptar un estilo de vida saludable, seguir una rutina de piel adecuada y usar los ingredientes correctos.

Vinci Aesthetics puede ayudarte a proteger a tu piel de las inclemencias del ambiente citadino. ¡Reserva tu consulta gratuita con nosotros hoy mismo!

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